Ready Player One: lee, juega, sobrevive…

Yo no es que sea mucho de leer novelas porque leo comics, artículos y sobre todo la wikipedia que casi la tengo desgastada. Sobre todo no me da por leer libros porque, aunque alguna que yo sé se me ría cuando lo digo, la cuestión es que me vicio malamente. Cuando leo un libro y me atrapa no puede dejar de pensar en él y no puedo hacer otras cosas más que terminarlo, por eso no suelo acercarme mucho a los libros. Pero de vez en cuando llega a mis manos un libro que me llama y en este caso fue Ready Player One, que en menos de 5 días me había pulido sus 300 y pico paginas.

Ready Player One mas que un libro es una oda a la subcultura y al frikismo dirigido a la generación que vivimos los 80 que mezcla el arranque de los videojuegos, las películas de nuestra infancia, la música ochentera de hombreras modelo Spandau Ballet y la edad dorada de los comics.
Las referencias dentro del libro son infinitas, tanto a juegos, como a películas, personajes, actores… Tanto que aun considerándome con un nivel aceptable de frikismo hubo veces, sobre todo con algunos juegos que no pude llegar a jugar, que tuve que tirar de Google para saber de qué juego me estaba hablando. Tampoco es necesario tener un gran conocimiento para leer el libro pero si quieres disfrutar al 100% es recomendable conocer las películas y los juegos de los que te habla.

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Vacunas contra padres pijohippies

Treinta años, que se dice rapido, treinta años que lleva una enfermedad erradicada en este pais y por la moda ahora de los padres pijohippies que piensan que las vacunas causan autismo o que las usan las multinacionales para controlarnos volvemos a tener la difteria en España. Siempre he dicho que en mi profesion de los tres tipos de usuarios que hay, el que no sabe, el que sabe y el que cree que sabe. Este ultimo siempre ha sido el mas peligroso porque piensa que tiene la verdad absoluta sin conocer los riesgos que hay detras de las decisiones que toma.

Esto mismo se esta extendiendo a este pais en el que, aparte de tener 40 millones de seleccionadores nacionales, estan empezando a haber muchos millones de nutricionistas de los de haz la dieta de pepino para el verano, la dieta de la remolacha que te hace vomitar o millones de medicos de los de tomate esto que a mi me vino bien.
Ahora hay millones de inmunologos que dicen que las vacunas son el mal, que los niños se vuelven autistas y que dicen que si no les vacunan no pasa nada porque hay gente que lo lleva haciendo años y los niños no enferman. Lo que desconocen es el concepto de inmunidad de grupo, que si de 100 personas 5 no se vacunan esos 5 tienen probabilidades bastante bajas de contraer la enfermedad, pero como empieza a haber mas tarados que se apuntan a la moda la inmunidad de grupo baja y ahora es cuando llegan los problemas.
Community_Immunity
Aun asi seguira habiendo gente que pensara que no vacunar a sus hijos es lo mas sano del mundo solo por el mero hecho de ir contra el sistema, esa misma gente que ignora que de Sarampion te puedes morir.Ahora mismo por dos inconscientes tienes a mucha gente buscando una medicina, a otros tantos buscando en los sitios donde iba el menor posibles contagios con otras personas no vacunadas. Todo por una moda estupida que algunos disfrazan de creencia cuando es ignorancia.

La solucion es bastante facil, la parte dura y radical de establecer una vacunacion obligatoria, igual que la escolarización. Ironicamente en un perro la vacuna de la rabia es obligatoria pero en un humano ninguna lo es.
La otra opcion es seguir dejando libre a la gente pero con la responsabilidad de saber que si en algun momento enferman seran responsables de los costes del tratamiento de la enfermedad ya que han tenido opcion a ponerle remedio de forma gratuita.

Aun asi lo triste es que hay un niño de 6 años entre la vida y la muerte sin tener ninguna culpa de nada.

Amor por Siri y el doble check azul

Una de las candidatas a los Oscar del año pasado fue Her, una grandísima película con un grandísimo Joaquín Phoenix, que aborda el tema de la adición a la tecnología que últimamente sufre nuestra sociedad desde el amor de un humano a un sistema operativo. En la película las personas dependían de sus ordenadores o teléfonos móviles hasta el punto de desarrollar relaciones complejas de amistad o de amor con estos dispositivos. Aparte de las connotaciones metafísicas que puede tener la película respecto a enamorarse de una inteligencia artificial, que tenga la voz de Scarlett Johanson siempre ayuda, creo que la critica principal de esta película es la adicción y la alienación que sufren las personas a través de la tecnología. A día de hoy en día estamos en la fase de la relación de dependencia, aun nos queda para llegar a una relación de amistad o de amor con Siri, Cortana o cualquier otro asistente de nuestro móvil.

Hay una parte de la relación con nuestro móvil que nos acerca a la gente, esa parte en la que no tienes que enviar una carta para saber de una persona, puedes ver lo que hace en las fotos de su muro de Facebook, sus opiniones en Twitter, mantener un grupo de Whatsapp con tu grupo de amigos… Pero hay otras partes oscuras en esa relación que fomenta el aislamiento. Cuántas veces hemos visto mesas en cafeterías en las que hay personas en una conversación que tienen el móvil en la mano mientras están chateando por el Whatsapp, en esas situaciones se pierde la atención a lo que pasa en MundoReal™, se pasa vivir a caballo entre la realidad y la red sin estar en ninguno de los dos sitios. Lo gracioso es que cuando luego llegan a casa se ponen a chatear con esas mismas personas para contarse lo que no se contaron delante de un café. Seguir leyendo “Amor por Siri y el doble check azul”

Lo que queda después de caer el telón

Un hombre va al médico. Le cuenta que está deprimido. Le dice que la vida le parece dura y cruel. Dice que se siente muy solo en este mundo lleno de amenazas donde lo que nos espera es vago e incierto. El doctor le responde “El tratamiento es sencillo. El gran payaso Pagliacci se encuentra esta noche en la ciudad. Vaya a verlo. Eso lo animará”.

El hombre se echa a llorar. Y dice “Pero, doctor… yo soy Pagliacci”

Watchmen (Alan Moore)

 

¿Ciudadano o súbdito? No, mejor villano

Este lunes un señor salió por la televisión anunciando que se jubilaba y que su hijo quedaba al cargo del negocio familiar. Algo que sucede todos los días y que seguramente sería irrelevante si no fuera que el negocio familiar es la jefatura de estado de este país. Ante el cese de actividad momentáneo se han levantado opiniones enfrentadas como tantas veces ha sucedido en este país ¿Morena o rubia? ¿FC Barcelona o Real Madrid? ¿Monarquía o Republica? Y es que a los españoles nos gusta mucho venirnos arriba, empezar a construir la casa por el tejado y pensar que con cambiar la empresa de nombre se solucionan todos los males.

Ahora mismo las redes sociales “arden”, como tanto les gusta decir a los periodistas, con la polémica de la Monarquía o la Republica de la misma forma que polemizan los tertulianos profesionales en los platos de las principales televisiones. Unos ensalzan al monarca como salvador de la patria durante la transición y el 23F, otros denostan al chanchullero, al borrachín y al aprovechado. Todos esos debates se pueden resumir en una pregunta repetida hasta la saciedad ¿Ciudadanos o Súbditos?

Lo que no se dan cuenta es que esas dos palabras elegidas no reflejan la sociedad actual. Los ciudadanos de las polis griegas eran elites que condensaban todo el poder en las democracias clásicas pero al fin y al cabo una elite. Para ser ciudadano tenias que ser hijo de padre y madre ciudadana por lo que ser ciudadano era un derecho de nacimiento y no se adquiría. El súbdito es aquel que está sujeto a la autoridad de un superior y está obligado a obedecerle, no indica que el superior sea un rey o un presidente.

La palabra ideal para definir lo que somos todos en este país es Villanos, pero no los villanos de comic, sino la acepción clásica de villano que significa siervo o campesino. Alguien que está atado a la tierra de una villa, es decir que trabajaba en el equivalente a una plantación en la antigüedad. La pobreza entonces se equiparaba a la corrupción moral: los villanos tenían que trabajarse su ascenso en la escala social. Porque no nos engañemos, estamos atados a la tierra de una villa, o más concretamente a un mostrador de una tienda, a un andamio o a la silla de una oficina y no dejan de recordarnos nuestra corrupción moral mientras nuestros diezmos engordan las arcas de los grandes señores.

Desgraciadamente volvemos a empezar la casa por el tejado, nos fijamos en el que está arriba cuando para derribar un edificio no hay que dinamitar la azotea, hay que dinamitar los cimientos que son los que sujetan esa azotea. Porque al fin y al cabo ¿Ciudadano o súbdito? no deja de ser una opción personal, lo más importante es poder decidir cuál de las dos opciones quieres ser.
Mientras tanto la única corona sobre la que tendrá decisión el pueblo Español es la de la foto que ilustra este post a la vez que el mundial de fútbol borra cualquier atisbo de pensamiento y la pregunta ¿Súbdito o Ciudadano? pasara a ser ¿Con rodaja de limón o sin rodaja de limon?